No contrates, crea una escuela de talento

El eje central de este artículo será la propuesta de valor al empleado. Comenzaremos con el siguiente planteamiento, ¿cuando iniciamos un negocio hacemos la proyección adecuada de este y nos concentramos totalmente en las hipótesis de cómo será la respuesta de los clientes? Sí, pero hay un tema que dejamos de lado, perdemos de vista el mercado de talento, que en últimas es lo más difícil de conseguir para un negocio. Con el paso del tiempo nos damos cuenta que lo que más nos preocupa no son los clientes sino las personas con las que trabajamos.

Formar liderazgo dentro de una compañía es o debería ser el objetivo clave que nos permite cumplir con metas de crecimiento constantes. Cuando revisamos el mercado de talento muchas de las características de liderazgo que una compañía necesita, no se encuentran ahí afuera, entonces en nuestra empresa debemos formar nuestra propia cuna de lideres, para esto te recomendamos:

1. Construir una empresa con sentido

Debemos construir una escalera de valor que permita a nuestros colaboradores elaborar una carrera interna, tanto para su vida como para su profesión. Normalmente lo que hacemos es trabajar con metas trimestrales, el cumplimiento de estas y el compromiso con el que se asumen nos indicará quién sí y quién no, está desarrollando sus habilidades de liderazgo.

2.  Evaluar quién tiene características de liderazgo

Para lograrlo recomendamos siempre darle un vistazo a la “matriz 9 Box”,  la cual nos ayuda a medir en el empleado: el potencial de liderazgo vs sus habilidades técnicas. Recuerda que nuestro trabajo como directivos de compañías es el de formar líderes, a las personas con las que trabajas debes compartirle todos los conocimientos que necesiten y así les permitirás un crecimiento tanto profesional como personal.

3. Aprender a delegar

Nuestra misión como directivos es brindarle todo el entrenamiento técnico a nuestros líderes, debemos enseñarles a pensar más que a obedecer. En un principio las personas aprenderán de nuestro estilo de trabajo, sin embargo, procuremos permitirles que sean capaces de tomar sus propias decisiones. Comencemos con no darles ordenes, debemos entender que cada que damos una orden a alguien le estamos sacando una cucharada de su cerebro y al tiempo cuando necesitemos que esa persona no solo ejecute sino que tome decisiones no lo hará porque la desocupaste.

El trabajo de los directivos de una compañía consiste en crear más unidades de negocio con el fin de entregarlas al liderazgo de los colaboradores, sino creamos unidades de negocio nuevas puede que la propuesta de valor al empleado se vea seriamente afectada.

4. No subas sueldos

Si subimos los sueldos, la productividad de los colaboradores tiende a disminuir.  Si entendemos la forma en la que pensamos y deseamos las cosas, nosotros como seres humanos siempre vamos a querer ganar más haciendo menos y esto para una compañía es insostenible y más cuando esta en fases muy tempranas o de primer crecimiento.

La productividad, el sueldo o la ganancia de una persona siempre debe estar amarrada a responsabilidades con el negocio, así evitamos afectar la productividad. Te lo demostraremos con un ejemplo. Cuando una persona gana lo mínimo que puede ganar y le subimos el sueldo es muy probable que su productividad suba, sin embargo, cuando le subes nuevamente el salario será una constante que llegaremos a unos límites de productividad y esto se empezará a notar en los resultados de la compañía

En conclusión, debemos aprender a medir el “accountability” de cada persona, los directivos debemos ser los primeros en saber cómo hacer más dinero dentro de la compañía y eso es lo que debemos entregar a las personas, debemos entregarles más porcentajes, no sueldos. Haz a tus lideres parte del resultado y por lo tanto obtendrán una compensación variable, esto es lo más indicado.

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